Mié. Abr 24th, 2024

La conducción urbana siempre implica un mayor consumo de combustible que en carretera, por el mayor uso de las marchas cortas, el frenar y el acelerar. Pero de toda la circulación que se hace en trazados de ciudad, hay un momento en el que se contamina (y gasta) mucho más: la búsqueda de aparcamiento.

Las bajas velocidades y las marchas cortas implican un mayor consumo de combustible y, por tanto, más emisiones de CO2. En consecuencia, el tráfico derivado de la búsqueda de aparcamiento es el momento de la conducción que más perjudica al medio ambiente, según desvela un estudio de Parclick. Los conductores tienden a perder un 25% de su tiempo en el coche en la búsqueda de un estacionamiento, un tiempo precioso durante el que se pierde dinero, inevitablemente.

Este 25% se traduce, según Ecologistas en Acción, en unas 75 horas anuales. Dependiendo de la ciudad de residencia, el tiempo diario que perdemos hasta que encontramos un hueco donde dejar el coche está entre los 15 y los 35 minutos. Madrid, Barcelona y Valencia han sido siempre las ciudades en las que siempre se ha tardado más encontrar estacionamiento.

Más contaminación y más atascos

Pero además de afectar al bolsillo y al medio ambiente, la búsqueda de aparcamiento también tiene consecuencias negativas en el tráfico de las ciudades. En los momentos con mayor volumen, el estudio de Parclick concluye que el 35% de los vehículos que circulan están buscando aparcamiento, contribuyendo a este tráfico de agitación que se entiende como el aumento del tráfico derivado de la búsqueda de estacionamiento.

El tráfico de agitación se define como uno de los factores que multiplica la contaminación producida durante la conducción pero, además, contribuye a aumentar el volumen del tráfico y los atascos durante las búsquedas.


Source: Coches

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por admin

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