Mié. Abr 24th, 2024

Uno de los momentos más incómodos en un viaje en coche se produce cuando llegan los temidos mareos, que tienden a afectar más a los pasajeros que se sientan en los asientos traseros o al copiloto. El conductor suele librarse de estas dolencias ya que, al estar al mando de la trayectoria del coche, inconscientemente es capaz de anticipar los giros y las curvas. La sensación de control del vehículo limita las posibilidades de sufrir mareos durante los viajes.

Los mareos se producen cuando la información que recibe el cerebro y la que experimentan los sistemas, en este caso, del equilibrio no coinciden. Cuando el movimiento no depende de nosotros y es pasivo, como sucede al viajar en coche y no conducir, la información que llega hasta el cerebro a través del sistema del equilibrio y la que se percibe a través de la vista no coinciden y el cerebro experimenta esa sensación de desequilibrio y pérdida de orientación, lo que provoca el mareo.

Para paliar este malestar que afecta a tantos pasajeros (se calcula que unos 30 millones de europeos lo sufren de manera crónica) y limitar sus efectos, Citroën se ha centrado en el desarrollo de unas gafas que ayudar a paliar la sensación del mareo.

Eficacia del 95%

La investigación ha dado lugar a las revolucionarias gafas Seetroën, desarrolladas gracias al trabajo conjunto de esta empresa y la start-up francesa Boarding RingTM. Su funcionamiento es sencillo: hay que colocársela cuando se empiezan a sentir los síntomas de mareo y, en 12 minutos y con una tasa de eficiencia del 95%, se aliviarán los síntomas.

Las Seetroën disponen de un líquido azul que se mueve tanto en los anillos situados alrededor de los ojos, en el eje frontal (derecha/izquierda y en el eje sagital (delante/atrás). Las gafas recrean la línea del horizonte para resolver el conflicto sensorial que causa los mareos, de modo que la mente vuelve a sincronizarse con el movimiento percibido por el oído interno, mientras que los ojos se mantienen fijos en un objeto inmóvil.

Al no disponer de cristales se pueden compartir o utilizar con gafas puestas y su uso está aconsejado a partir de los 10 años, que es cuando el desarrollo del oído interno, encargado del equilibrio, alcanza su punto máximo.


Source: Coches

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por admin

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