Lun. May 20th, 2024

Las motos son muy atractivas para los ladrones por varios motivos, pudiendo meterlas en furgonetas y apañárselas para desactivar los sistemas antirrobo ya en la tranquilidad de un lugar seguro para ellos.

Tal es el interés que generan entre los maleantes que, según datos que maneja AMV, la empresa de comercialización online de seguros de motos, en España se roban más de 55.000 motos al año, siendo Barcelona, Madrid y Málaga las ciudades donde más se sustraen. Y las previsiones para 2024 son que esta tendencia continúe o incluso aumente. Un descuido, el exceso de confianza o no protegerlas adecuadamente puede hacer que nos llevemos un disgusto.

Por ello, es imprescindible la prevención y conocer los distintos sistemas antirrobo que existen. Desde los sistemas de alarma, los localizadores GPS o los anclajes para garaje, hasta los populares candados y cadenas, la oferta es amplia y variada. Para que nuestra moto esté lo más segura posible, AMV ha hecho un repaso sobre cuáles son los principales sistemas antirrobo del mercado y cómo elegir el que mejor nos convenga:

La oferta de antirrobos es amplia y variada, al elegir uno u otro debemos de tener varias cosas en cuenta como si hacemos un uso intensivo de la moto durante la semana y es mejor adquirir un sistema antirrobo que sea fácil de usar y transportar, o donde aparcamos, si es una zona segura y está vigilada. Combinar distintos tipos de antirrobo puede ser también la solución, en cualquier caso, estos son los principales antirrobos de moto del mercado.

Antirrobos de disco

Son pequeños, ligeros y económicos, y una opción bastante cómoda si nos desplazamos a diario en moto. Se colocan en el disco de freno delantero y suelen tener un cable de alerta que va desde el antirrobo hasta el puño del acelerador para avisarnos que debemos quitarlo antes de iniciar la marcha. Algunos modelos, además, cuentan con una alarma volumétrica de hasta 120 decibelios.

Antirrobos de horquilla

Tienen forma de U y en su extremo se complementan con un mecanismo de cierre extraíble. Pueden colocarse tanto en la horquilla de la suspensión como en la rueda trasera. Cuanto más grueso sea el grosor del antirrobo, mucho mejor, y al igual que sucede con los antirrobos de disco, se transportan fácilmente en el día a día.

Antirrobos de cadena

Aunque ahora están recubiertas con un funda textil resistente e impermeable y las más seguras se fabrican en acero endurecido o cementado, son pesadas y ocupan bastante espacio, siendo recomendable contar con un baúl trasero o unas maletas laterales para guardarlas. Además, lo mejor es combinarlas con candados de calidad y que incluyan una alarma volumétrica.

Antirrobos articulados

Similares a las cadenas, pero más sofisticados. Tienen una estructura de casquillos o secciones metálicas, más resistente a cortes y taladros, que está recubierta de una capa o funda de plástico que la protege de la humedad.

Antirrobos de manillar

Especialmente indicados para scooters, unen el manillar con una parte del vehículo, normalmente, el asiento.

Antirrobo de moto para garaje

Los hay de dos tipos: una caja metálica de grandes dimensiones, fija o giratoria, que va anclada al suelo mediante tornillos de seguridad en la que se introduce la rueda delantera de la moto: o unos pequeños anclajes o cepos que se fijan al suelo de la plaza de garaje con tornillos de seguridad y se combinan con cadenas.

Antirrobos de moto sonoros

Está claro que quienes deseen disfrutar de unos elevados niveles de seguridad deben instalar una alarma en su moto. Tradicionalmente, las alarmas eran acústicas, pero ahora también son bidireccionales y envían una alerta al teléfono móvil si detectan algún movimiento extraño en el vehículo. Incluso facilitan apagar y encender el motor de manera remota.

Localizadores GPS

Envía una alerta a nuestro smartphone si registra algún movimiento extraño cuando la moto está aparcada y posibilita geolocalizar su ubicación y hacer un seguimiento del vehículo, en tiempo real, en el caso de que sea robado. En dicho supuesto, deberemos comunicar la sustracción de nuestra moto cuanto antes a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y dejar que sean ellos quienes se hagan cargo del rastreo y la recuperación.

Cortacorrientes

En este caso, deberemos acudir a un taller de confianza y solicitar que nos instalen un interruptor u otra solución que impida a los ladrones poner en marcha la moto.

Por cierto, algunos motoristas anclan los antirrobos de horquilla, de cadena o articulados al mobiliario urbano. Una práctica que, si está prohibida en las ordenanzas municipales de nuestra ciudad puede acarrearnos una sanción, por lo que, antes de hacerlo lo mejor es que nos informemos en el ayuntamiento para no ser multados.


Source: Coches

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por admin

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