Mié. Abr 24th, 2024

El estado de las carreteras y vías de alta capacidad puede condicionar, y mucho, la calidad de un viaje en coche. No solo las condiciones en las que se encuentre el asfalto afectan al desarrollo del trayecto, también lo hacen otros factores como la presencia de áreas de servicio, el diseño de las entradas y las salidas o el flujo del tráfico y la capacidad de la vía.

La OCU ha entrevistado a 1.259 conductores sobre nueve aspectos y características de la red de carreteras españolas, siendo estos el estado de la calzada, la señalización, el ancho de la carretera y el número de carriles, la seguridad en las curvas, la presencia de guardarraíles, las obras en la carretera, el diseño de las entradas y salidas, el número de áreas de servicio o descanso y el flujo del tráfico.

Antes de entrar a detallar cuáles han sido las autovías y autopistas peor valoradas, los aspectos que han obtenido una menor valoración han sido el alto flujo de tráfico, el mal estado de la calzada y el diseño de las entradas y las salidas.

Las peores autopistas

La AP-8 o Autopista del Cantábrico (Irún-Bilbao). Ha obtenido apenas un 5,7 sobre 10 y sus peores características son el excesivo flujo de tráfico (la nota más baja en este apartado entre las autovías y autopistas valoradas) y las continuas obras, pero también la escasa seguridad en las curvas.

Le sigue la AP-1 o Autopista del Norte (Vitoria-Irún) con un 5,8. También la presencia de obras baja su calificación, además del alto flujo de tráfico y el mal diseño de las entradas y salidas. El escaso número de áreas de servicio es reseñable en esta autopista.

No falta tampoco la AP-9 o Autopista del Atlántico (Ferrol-Portugal), con un 6,1. Lo peor es el mal estado de la calzada (entre las notas más bajas de las vías valoradas por los encuestados) y las obras frecuentes.

Las peores autovías

En lo que concierne a las autovías, la A-49 o Autovía del V Centenario (Sevilla-Portugal) es la peor valorada con un 6 sobre 10 por el excesivo flujo de tráfico y las pocas áreas de servicio. También alta presencia de obras y mal estado de la calzada (de las notas más bajas en este apartado entre las autopistas y autovías valoradas).

La A-7 o Autovía del Mediterráneo (Algeciras-Almería) tiene también un 6 sobre todo por las obras constantes. También destaca el mal diseño de las entradas y salidas (la nota más baja en este apartado de todas las autopistas y autovías valoradas), el mal estado de la calzada y las pocas áreas de servicio.

Por último, la A-52 o Autovía de las Rías Baixas (Benavente-Vigo) tiene un 6,1 también por las continuas obras, pero igualmente suspenden el estado de la calzada, la escasez de áreas de servicio y la falta de guardarraíles.

Las vías urbanas aprueban justas

Los datos recogidos para las vías locales, urbanas y provinciales, son incluso peores, con una valoración media que ronda el 6 sobre 10, lo que según la OCU desvela la necesidad de aumentar la inversión en carreteras. Es cierto que el año pasado aumentó de manera significativa el gasto en su conservación y mantenimiento, «pero aún está lejos de las cifras de los países de nuestro entorno y acumula un elevado déficit histórico», confirman desde la organización.


Source: Coches

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por admin

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