Vie. Abr 12th, 2024

La DGT va a desplegar todo su arsenal a lo largo de los meses de verano para controlar que en las carreteras españolas ningún conductor se salte las normas de tráfico. Que se utilice adecuadamente el cinturón de seguridad o las sillas de retención infantil y que el móvil o el GPS se dejen a un lado mientras se esté conduciendo son dos de las infracciones sobre las que más se va a poner el foco, además de los excesos de velocidad.

Para asegurarse de que todos los conductores circulan dentro de los límites de velocidad establecidos, Tráfico va a utilizar todos los radares a disposición, dispositivos a los que se sumarán helicópteros y drones. Entre los 780 cinemómetros fijos instalados a lo largo de las carreteras españolas se encuentran los temidos radares de tramo. Se empezaron a utilizar en el año 2010 y a día de hoy hay un total de 92 instalados en la red de carreteras.

Los radares de tramo se distinguen de los radares fijos porque no son cinemómetros al uso. Son un sistema de cámaras que graban de forma continua el tráfico y que se colocan en un punto inicial y otro final de un trayecto, identificando las matrículas de los vehículos que pasan a la entrada y a la salida del tramo.

Un ordenador relaciona las matrículas iguales, comprueba los tiempos de paso y calcula la velocidad media del vehículo asociado a las placas registradas, explican desde la DGT con esta infográfica que se puede reproducir al inicio del artículo. Si el resultado de estos cálculos sobrepasa la velocidad máxima permitida en la vía, se procederá a sancionar al titular del vehículo registrado.

Si resulta que el conductor del automóvil es otro que el titular del mismo, será necesario identificar ante tráfico al infractor, a quien corresponderá hacerse cargo de la sanción propuesta por exceder los límites de velocidad.


Source: Coches

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por admin

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