Mié. Abr 24th, 2024

Aunque a muchos les guste conducir, otros tantos lo hacen porque es una obligación diaria para efectuar los trayectos pertinentes como ir y volver del trabajo. Y, por mucho que disfrutemos sentados detrás de un volante, hay situaciones del tráfico que no son nada agradables.

Las horas punta, los atascos y algún que otro conductor despistado o maleducado que nos cierra el paso o nos da un susto son escenarios que pueden hacer perder la calma a cualquiera. Y responder con agresividad o estresarse mientras se conduce no es para nada recomendable.

Cuando nos enfadamos al volante aumentan nuestras posibilidades de sufrir un accidente de tráfico o de chocar contra otro vehículo, ya que los gestos movimientos tienden a ser más violentos y más erráticos, sin tener en cuenta el entorno que nos rodea.

Desde la empresa de alquiler de coches StressFreeCarRental.com han diseñado una guía con varios consejos para gestionar las emociones negativas al volante y evitar reaccionar de manera airada o agresiva cuando se conduce.

  • Hacer lo correcto. Nunca es aconsejable repetir el mal comportamiento de otros conductores o caer en la tentación de devolver un mal gesto o realizar una maniobra peligrosa, aunque estemos en momentos de tensión. Ante todo, hay que mantener la calma.
  • Inteligencia emocional. Es posible iniciar un viaje tras una discusión o una pelea con alguien de nuestro entorno. Si cogemos el coche nos estamos exponiendo a nosotros y a nuestros acompañantes a situaciones de riesgo, ya que conduciremos alterados. Es siempre aconsejable dedicar unos minutos a preparar el viaje en momentos como este.
  • La música. Es una buena opción para liberar las tensiones del día. Poner música clásica o tu canción favorita puede mejorar tu estado de ánimo y ayudarte a contrarrestar las situaciones de estrés.
  • Peligros del contacto visual. Las personas que se sienten agredidas o que se enfadan en la carretera pueden reaccionar mirando fijamente al conductor del otro vehículo. Si existe algún riesgo de que la situación puede agravarse, no es aconsejable establecer contacto visual con el otro conductor.
  • Tiempo. Siempre se deben tener en cuenta posibles imprevistos que alarguen el viaje y este suele ser motivo de enfado o de estrés. Para evitar las prisas, lo mejor es salir con tiempo y prever posibles atascos, gestionando mejor la frustración.
  • Pensamiento flexible. Por muy buenos conductores que seamos, siempre podemos cometer errores. No te dejes llevar por la ira si algo va mal en la carretera: mantén la concentración para saber cómo evitar el peligro y mantener la calma.


Source: Coches

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por admin

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