Mié. Abr 24th, 2024

La movilidad es uno de los ámbitos que más contribuyen a la contaminación y al empeoramiento de la calidad del aire, especialmente la de las grandes ciudades con un alto volumen de tráfico rodado. Las emisiones de CO2 provienen en su mayoría de los gases de escape de los vehículos con motor de combustión y, pese a que cada día se buscan soluciones y nuevas opciones e transporte en el contexto urbano que sean más sostenibles, todavía queda mucho trabajo por hacer.

El estudio sobre la Huella Ecológica de diferentes ámbitos de la sociedad que ha llevado a cabo la OCU desvela que es en movilidad donde más se debe trabajar para lograr reducir los niveles de contaminación e impacto negativo ambiental. De hecho, movilidad ha sido el área que ha obtenido los peores resultados del estudio, que también contempla la alimentación, la compra y otros.

El porcentaje de impacto negativo de la movilidad es del 54% de media y todo se debe a un uso muy generalizado del vehículo privado por encima de otras opciones como el transporte público. La OCU desvela que, de entre todos sus encuestados, el 47% usa el coche a diario en distancias de 3 kilómetros o más para ir a trabajar o a estudiar y, además, de este porcentaje el 87% tienen un vehículo de combustión, bien sea gasolina o diésel.

Más bici y más transporte público

Del resto de usuario, solo un 23% de las personas utiliza la bicicleta o camina para ir al trabajo o a su centro de estudios a diario y la estadística aún es peor en cuestiones de transporte público, cuando solo uno de cada cinco encuestados recurre a esta opción (un 20% de los encuestados).

Estos datos preocupan ya que, como explica la OCU, el coche es el medio de transporte más contaminante (hasta 20 veces más CO2 por persona y kilómetro que el tren) y el que más espacio público ocupa en nuestras calles en proporción al número de ocupantes.

La solución pasa por que el uso de la bici o el transporte público siga aumentando para desplazamientos cotidianos como ir a trabajar o estudiar, aunque también existe una gran dependencia del coche en los trayectos más largos. El coche es también el medio más habitual, un 58%, aunque obviamente aquí el avión también gana protagonismo con un 13%, siendo un medio de transporte también altamente contaminante en comparación con el tren, que lo usa el 20% de los encuestados.

Cuando sea posible, la OCU aconseja usar los transportes públicos para los desplazamientos diarios y si las distancias no son grandes, apostar por la bicicleta o caminar. En los desplazamientos más largos se puede intentar compartir trayectos (Blablacar, familiares…) para reducir la huella ecológica y, además, repartir gastos.


Source: Coches

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por admin

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