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Del cielo al cine: primera película rodada íntegramente con drones

20MINUTOS.ES

  • El director, Liam Young, concibe el dron como elemento a partir del cual las futuras ciudades inteligentes crearán redes de vigilancia.
  • Dos adolescentes que viven separados se comunican enviándose notas con sus propios drones en una sociedad distópica.
  • La película, In the Robot Skies: A Drone Love Story, se estrenará el próximo 8 de octubre en el London Film Festival.

La primera película hecha solo con drones

Los drones, una de las revoluciones tecnológicas de los últimos años, no conocen límites a sus usos: algunos sirven para reforestar, otros se usan para hacer carreras de velocidad e incluso Hacienda los emplea para descubrir a contribuyentes que tratan de escaquearse de sus obligaciones fiscales. Ahora, estos polifacéticos dispositivos han sido utilizados por un grupo de cineastas liderado por Liam Young (arquitecto por la Universidad de Princeton y fundador del think tank  Tomorrows Thoughts Today) para rodar la película In the Robot Skies: A Drone Love Story, escrita por Tim Maughan, autor de ficción.

La obra, de cuya banda sonora se ha encargado el productor de electrónica Forest Swords, se estrenará el próximo 8 de octubre en el London Film Festival. Será, según afirman sus creadores, la primera película rodada íntegramente con drones autónomos. Para ello se utilizaron, durante su grabación, drones con cámaras especialmente desarrollados y programados para adoptar comportamientos y reglas típicas del cine, en lo que colaboraron con tecnologías de inteligencia artificial desde el Vision Lab de la Universidad de Amberes, en Bélgica.

Esta película trata de mostrar el dron como un objeto cultural, no únicamente como un instrumento para contar historias de forma visual, sino como catalizador de una serie de subculturas urbanas. Liam Young y el resto de creadores conciben el dron como elemento a partir del cual las futuras ciudades inteligentes crearán redes de vigilancia e incluso de hackers, y que en este film sirven para contar cómo dos adolescentes encerrados en casa por sendas órdenes policiales conviven con los confines digitales y físicos del bloque de viviendas en el que viven enclaustrados en Londres.

Una red de aviones no tripulados vigila la zona, a sus habitantes, etiqueta a las personas y analiza el entorno en este escenario distópico, en el que los dos adolescentes que protagonizan la historia (Maia Watkins y Moe Bargahi) viven separados, enamorados el uno del otro y se comunican únicamente a través de drones. Las aeronaves, además de haber servido para crear la película, también la protagonizan: los jóvenes actores utilizan sus propios drones para salvar la distancia que les separa, tener noticias mutuas y ser el vehículo de su amor en un futuro en el que el cielo se llena de agentes de vigilancia del estado. 

Watkins y Bargahi se escriben notas con papel y bolígrafo, como en las antiguas aulas de un colegio, pero se las hacen llegar por el aire con sus propios drones, hackeados y decorados por ellos mismos. La obra será una gran sucesión de planos aéreos -que podrán disfrutarse a gran resolución gracias a la tecnología IMAX, para la que la película se ha adaptado- en un Londres futurista, gris y lleno de metáforas.

Source: Coches

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