Mar. Jul 16th, 2024

El Alfa Romeo Junior tenía hasta el momento dos mecánicas: la Ibrida (Hybrid) de 136 CV y la 100% Elettrica con 156 CV. Sin embargo, la firma italiana siempre se ha caracterizado por ese espíritu deportivo, dotando a algunos de sus modelos de versiones tan radicales como las reconocidas Quadrifoglio. Pues bien, aunque el Junior no tiene, al menos de momento, una variante con el emblema del trébol en su carrocería, sí estrena la más poderosa versión hasta la fecha: Veloce. Y en 20Minutos lo hemos podido probar por la pista que utiliza la marca para los tests de todos sus coches, un entorno localizado en Balocco que, por primera vez, ha sido abierto a prensa en su variante completa, con un trazado de más de 20 kilómetros de longitud conocido como el Nürburgring italiano.

El Junior Veloce sólo está disponible para la mecánica eléctrica, y tiene algo más que un aspecto más deportivo. Dentro de sus 4,17 metros de largo encontramos elementos tan distintivos como unas enormes llantas de 20 pulgadas, una altura rebajada en 25 milímetros de la carrocería, frenos con discos delanteros de 380 milímetros con pinzas de cuatro pistones, diferencial tipo Torsen…

Dentro de su habitáculo encontramos mucha deportividad, también, con los asientos Sabelt deportivos siendo el centro de atención nada más abrir la puerta. También acompañan las superficies forradas en Alcantara, tanto en el volante como en los asientos, o los distintos elementos en contraste, como las costuras.

Ahora bien, y todas estas florituras, ¿para qué son? Pues para hacer compañía a los 280 CV de potencia con los que llega el Junior Veloce. Eso sí, a pesar de su enfoque claramente más deportivo, con una suspensión también más firme, el coche no pierde de vista su segmento, mateniéndose confortable en el interior, luciendo distintos elementos tecnológicos que hacen que sea un vehículo perfecto para el día a día, como la pantalla central de 10,25 pulgadas, el cuadro de instrumentación digital, los distintos asistentes y ayudas a la conducción, etc. Donde sí va algo más justo es en el espacio trasera, pues si mides más de 1,70 metros, no te sobrará mucho sitio para las piernas. El maletero, por su parte, no está nada mal para ser un eléctrico; 400 litros de capacidad anuncia, además de esconder otro pequeño cajón bajo el capó que es perfecto para guardar los cables de carga y que no nos resten hueco en la zona trasera.

¿Cómo se comporta el Junior Veloce?

La prueba comenzó alrededor del trazado de Langhe, más de 20 kilómetros de carretera serpenteante con subidas y bajadas, cambios de rasante, curvas cerradas, abiertas, baches…; todo ello sin escapatoria, con los guardarailes al borde de la estrecha pista y con la sensación de estar en Nürburgring, pero con acento italiano. Allí te das cuenta de que la dirección vuelve a ser la propia de un Alfa, con peso, con tacto, con una sensación de control en todo momento como las que siempre han transmitido los modelos de la marca y que, con el Tonale, habían perdido. Con el Junior está de vuelta. Además, también deja ver la aceleración de este modelo, que pasa de 0 a 100 km/h en sólo 5,9 segundos, aunque las cifras son engañosas, porque en sensaciones parece que tenga algo menos de potencia de la que anuncia, porque está calibrado para que no sea tan agresivo como suelen ser los eléctricos, pero los números no engañan…

Tras darnos un par de vueltas a este largo trazado de más de 20 kilómetros, pusimos rumbo a otra de las zonas de las instalaciones de Balocco, esta vez un circuito más convencional, más abierto, con pianos, sin arboles ni vallas, con escapatorias de césped y grava. Un terreno más abierto y menos callejero. Y aquí sí tocó darle algo más de caña a este Junior Veloce. Y lo que sacas en claro cuando llevas tan al límite estos coches de diario son dos cosas: de cómo han evolucionado los coches en los últimos 15-20 años, y que son capaces de bastante más de lo que el cliente medio los llevará a hacer jamás. El Junior Veloce se desenvuelve con bastante soltura, gracias también en parte a que pesa unos 200 kilos menos que sus rivales, con 1.590 kilos para un eléctrico. También ayuda que, al ser un 100% eléctrico, la posición baja de las baterías hace que el centro de gravedad esté muy abajo y, con ello, que la estabilidad sea mejor. En cualquier caso, el tacto del Junior Veloce en circuito es muy bueno, falto quizá de algo de potencia a la salida de las curvas, pero con una frenada bastante correcta, aunque moviendo ligeramente la trasera si se frena fuerte en apoyo lateral.

Así, el Junior Veloce parece devolver a Alfa Romeo a la senda de la deportividad de una manera mucho más fiel a lo que lo hace el Tonale, con unas dimensiones también más comedidas (30 centímetros más corto) que ayudan al balance de pesos. Es, por tanto, una opción de lo más sensata si lo que queremos es un eléctrico que cumpla como lo que es, un SUV urbano con más de 400 kilómetros de autonomía, etiqueta medioambiental Cero de la DGT, espacio para ocupantes y maletas, y un tamaño interesante para el entorno urbano. Pero es que, también añade la parte deportiva para todo aquel que busque ese plus, no sólo mecánico, sino también estético, con las llantas grandes, frenos mejorados, suspensión, asientos Sabelt deportivos, dirección más directa… El Junior Veloce es correcto en todos los aspectos, al menos hasta que llegas al precio: desde 47.500 euros.


Source: Coches

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por admin

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