Probamos el Hyundai Ioniq 5, un eléctrico de referencia

Sin complejos y con argumentos, así entra Hyundai en el mundo de la electrificación con un primer disparo que ha dado en todo el centro de la diana. Hablamos del Ioniq 5, un modelo que estrena la plataforma modular global E-GMP destinada en exclusiva a la nueva generación de eléctricos de este fabricante bajo la submarca Ioniq.

Si las primeras fotos oficiales ya nos dejaron un buen sabor de boca, en vivo el crossover coreano es todavía más contundente y espectacular. Y no solo por fuera, donde deja entrever unas líneas muy compactas y atractivas que causan sensación entre el tráfico, sino también por dentro donde hemos podido apreciar un estilo harto personal, sorprendentes las dos pantallas digitales en línea, y una habitabilidad que le sitúa entre los mejores en este sentido como hemos podido comprobar.

Visto lateralmente hay varias cosas que llaman la atención como las manecillas de las puertas, que están ocultas proporcionando una superficie limpia, o las ruedas tan aerodinámicas que incluyen unas generosas llantas de 20 pulgadas, las más grandes instaladas nunca antes en un Hyundai electrificado. El resultado, un aspecto imponente y unas generosas dimensiones como demuestran sus 4,6 metros de longitud o la espectacular batalla de 3 metros.

Por dentro, el Ioniq 5 también aporta nuevas propuestas entre las que destaca la presencia de una consola central que se desliza junto al asiento del pasajero. Esta solución tan práctica permite a los pasajeros de la zona delantera entrar y salir libremente del habitáculo por ambos lados cuando se aparca en un lugar estrecho, ya que el suelo plano permite que la consola central se deslice hacia delante y hacia atrás.

Además dispone de asientos ajustables electrónicamente (terminados en cuero ecoprocesado) que se caracterizan igualmente por ofrecer un grosor un 30% menor a lo que es habitual, para que los pasajeros de la zona posterior puedan disfrutar de un mayor espacio, y un grado de inclinación nunca visto antes.

Como no podía ser de otra forma, el Ioniq 5 disfruta de un avanzado y completo equipamiento de serie con una pantalla de infoentretenimiento de 12 pulgadas, completamente táctil, y un tablero de instrumentos digital de idéntico tamaño y con las más variadas posibilidades de personalización.

Por primera vez en un vehículo de Hyundai, el Ioniq 5 cuenta con un Head-Up Display con realidad aumentada que básicamente convierte el parabrisas en una pantalla de visualización. En materia de conectividad, Hyundai ofrece el último desarrollo de su práctica aplicación Bluelink desde la que podemos bloquear o desbloquear el coche, comprobar y programar la carga de la batería o activar el climatizador.

Con el fin de adaptarse a los más variados usos, el nuevo eléctrico de la marca ofrece dos opciones de baterías, de 58 o de 73 kWh, y tres configuraciones de motor eléctrico, dos con solo motor trasero (170 y 218 CV de potencia) y otra «Dual» con propulsores en los dos ejes y tracción total para ofrecer 306 CV y 450 kilómetros de autonomía.

Precisamente con esta última hemos llevado a cabo esta semana el primer contacto de este modelo por un variado recorrido de pruebas en el que hemos combinado la ciudad, las autopistas y las carreteras secundarias (incluido en este último caso algún tramo exigente por su trazado) para después de 130 kilómetros quedar muy satisfechos de su conducción, confort y economía de uso.

Eléctrico no significa en este caso parco en prestaciones y en sensaciones al volante. El Ioniq 5 se muestra bastante ágil (acelera de 0 a 100 km/h en solo 5,2 segundos), ofrece una conducción a la carta (al incluir cuatro modos de conducción) sin menospreciar el confort y el esperado silencio de marcha que reinan en todos sus movimientos.

Nada más ponernos en marcha la sensación es de poderío. Aceleración de GTI, si nos cebamos con el pedal del gas, y una cautivadora dulzura de reacciones si nos decidimos por cuidar el consumo de las baterías. Por ciudad se maneja como si de un utilitario se tratara y eso que sus dimensiones son bastantes generosas.

Dejamos la urbe y pasamos a una carretera secundaria y el sentimiento de tenerlo todo bajo control aparece enseguida. Su buen reparto de pesos más la tracción total hacen olvidar las más de dos toneladas que pesa.

Toca coger ahora la autopista y el “qué bien va” toma una vez más todo el protagonismo. Activamos el modo “confort” y a hacer kilómetros porque hay que recorrer mucho para que la autonomía nos de un susto.

Otra de las virtudes del Ioniq 5 tiene que ver su poderosa capacidad de carga gracias a su arquitectura de 800 V en corriente continúa o un techo solar fotovoltaico que nos puede dar 1.500 kilómetros adicionales al año. El caso es que con un poste de 350 kW, este modelo se puede cargar desde el 10 hasta el 80% en sólo 18 minutos y solo cinco para conseguir 100 kilómetros de autonomía.

Por último, apuntar que los precios oficiales van desde los 43.620 euros, en el caso de la versión de acceso con la batería de 58 kWh y acabado Light, hasta los 59.020 euros de la versión que hemos probado con la terminación Energy. Eso sí, los descuentos pueden alcanzar los 9.000 euros si lo financiamos con la marca y aplicamos las ayudas del Plan Moves III. Destacar que en el precio de este modelo se incluye la instalación de un punto de recarga en el domicilio.


Source: Coches

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