A pesar de que gran parte de la responsabilidad en la carretera recae sobre los propios conductores, hay factores sobre que los usuarios suelen tener en cuenta y que también atañen un grave peligro tanto para quien está al volante como para quienes viajan de pasajeros. De hecho, en España se desconocen muchas de las amenazas ocultas que hay en un trayecto en coche, como ha demostrado un agente del Servicio de Emergencias a través de sus redes sociales.
Miguel Assal ha publicado un vídeo publicado en su cuenta de TikTok que ya suma más de 11 millones y medio de visualizaciones y un cuarto de millón de likes en el que ha mostrado a los usuarios lo arriesgado que puede ser llevar un accesorio tan aparentemente inocente como es una pinza para el pelo mientras se conduce. Aunque muchos lo usan para recogerse el cabello a la hora de ponerse al volante y que los mechones no molesten, lo cierto es que puede ser tremendamente peligroso hacerlo.
El peligro de llevar pinzas para el pelo conduciendo
«¿Llevas pinza para el pelo mientras conduces? Pues no lo hagas más», comienza diciendo en video el agente, que ejemplifica lo que puede suceder con una naranja. Si se produce un accidente en la carretera, el accesorio puede quedarse incrustado en el cráneo, ya que en un impacto la cabeza presiona contra el reposacabezas, por lo que en caso de que haya un choque, se quedaría completamente clavada y podría provocar graves lesiones.
«La pinza actuará como un mordisco en tu cráneo», afirma, por lo que aconseja dejar en casa este accesorio y en su lugar recogerse el cabello con gomas para el pelo, ya que en el caso de que haya algún siniestro mientras se está conduciendo, no se incrustará en la cabeza y, por lo tanto, se reducirá de manera drástica el riesgo de sufrir una lesión cerebral en el impacto. A pesar de que parezca inverosímil, puede suponer una gran diferencia a la hora salir sano y salvo de un accidente.
Las pinzas para el pelo son un accesorio que parece ‘inofensivo’, pero que puede causar graves daños físicos. Eso sí, solo es uno de los muchos elementos que aparentemente no suponen ningún riesgo en lo que a la conducción se refiere, pero que en realidad esconden amenazas bastante grandes. Otro ejemplo de ellos son las ventosas que se pegan en los cristales de los automóviles, que podrían iniciar un fuego en el vehículo si no se tiene la suficiente cautela.
Source: Coches