Vie. Abr 4th, 2025

De casa al trabajo, al hacer una escapada de fin de semana, en época de vacaciones, debido a un accidente… Estas son solo algunas de las situaciones en las que un conductor puede encontrarse con un atasco en una carretera de España. Siempre se ha dicho que los atascos de tráfico pueden generar situaciones de estrés y ansiedad. Y no solo eso, sino que también puede aumentar las emisiones de dióxido de carbono, por lo que influye en la contaminación.

Si hay un país que se ha tomado en serio buscar el motivo por el que se generan los atascos de tráfico ha sido Japón. Fue a principios de los 2000 cuando un grupo de universidades niponas se sentaron para explicar la problemática de la congestión de las vías. Para ello, planteó un experimento que pretende demostrar que el efecto acordeón, que se produce en este tipo de situaciones, no es fruto de la nada.

¿Qué es el efecto acordeón? Para los que no lo sepan así se denomina a la situación en la que los vehículos se van amontonando en un punto concreto de la vía, donde se producen frenazos y acelerones, para después continuar su marcha.

El experimento japonés que resuelve el problema de los atascos

Para saber el motivo de por qué se producen las congestiones, los expertos pusieron 22 coches en un circuito circular de 230 metros y con un único carril. La única indicación que tenían que seguir los conductores era llevar siempre el coche a una velocidad constante de 30 kilómetros por hora. Además, tenían que mantener la distancia con respecto al vehículo que llevaban delante.

Al circular todos a la misma velocidad no habría problemas, pero se dieron cuenta de que no era así. Con solo unos minutos de prueba se empezó a crear el efecto acordeón debido a que un conductor aceleró y frenó en exceso. Esto hizo que tuvieran que reducir la velocidad media a 20 kilómetros por hora.

Se creó un atasco artificial que no tenía un motivo aparente. Es decir, una situación muy común que suele ocurrir en las carreteras. El experimento venía a explicar que un error humano puede terminar ocasionando la ralentización del resto de conductores. De hecho, los investigadores afirmaron que si hubiesen sido robots los que llevaran los coches nunca hubiese existido un atasco.

Por este motivo, la conclusión final a la que llegaron es que la gran mayoría de congestiones no están causadas por accidentes u obras, sino que se ocasionan por la incapacidad que tienen los conductores de llevar una velocidad constante al volante.

La medida para terminar con los atascos en Japón

Para atajar el problema de los atascos, Japón implantó una medida en 1962. Se trata del sistema Shako Shomeisho que consiste en obligar a las personas que quieran comprar un vehículo a demostrar previamente que tienen un lugar para dejarlo, es decir, que poseen una plaza de aparcamiento o garaje.

El alto coste de mantenimiento de un coche o la eficiencia del transporte público ha hecho que Tokio tenga una media de 0,32 coches por hogar. Puede parecer que se trate de una medida que nada tiene que ver con este problema, pero lo cierto es que ha tenido un impacto en las vías japonesas porque sus ciudades apenas tienen atascos prolongados.


Source: Coches

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por admin